Nuestro nacimiento

Nacemos en el 2006, cuando nuestro fundador, Juan Diego Calisto, inicia talleres educativos en la comunidad de San Pablo Mirador, en Manchay. Desde entonces, caminamos junto a nuestra comunidad, creando talleres educativos, espacios de bienestar y actividades que fortalecen la autoestima, las habilidades emocionales y los sueños de niñas, niños, adolescentes y familias. 

Algunos de nuestros reconocimientos

A lo largo del camino, hemos recibido reconocimientos que nos motivan a seguir: el Premio Nacional al Voluntariado (Prenavol) en 2013 y 2014, el Premio Somos Grau en 2016 y el reconocimiento latinoamericano FoCo 2014 de la Fundación Angélica Fuentes, por nuestro trabajo en el empoderamiento de la mujer.